Anticipan la llegada de un Súper El Niño

Abr 20, 2026

Los meteorólogos observan con atención el comportamiento del océano Pacífico. Advierten que podría modificar los patrones climáticos con olas de calor más largas, lluvias intensas y eventos meteorológicos extremos

Un posible Súper El Niño podría desencadenar olas de calor más largas y fenómenos meteorológicos extremos en diversas regiones, afectando tanto al campo como a las ciudades y alterando variables económicas clave.

La llegada de un evento El Niño, confirmada por centros climáticos internacionales y atribuida como inminente por el meteorólogo Mauricio Saldivar en el sitio Meteored, implica riesgos concretos: precipitaciones excesivas en zonas agrícolas, crecidas de grandes ríos y un incremento en la frecuencia e intensidad de olas de calor. La combinación con una tendencia global de temperaturas récord eleva el impacto esperado, tanto en Argentina como en otras áreas del mundo.

El fenómeno conocido como El Niño es una alteración de la circulación atmosférica y oceánica en el Pacífico tropical, caracterizada por el debilitamiento de los vientos alisios y el desplazamiento de grandes masas de agua cálida hacia la costa de América. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), este proceso modifica la distribución de lluvias y temperaturas a escala planetaria, con efectos directos en América, Asia y Europa.

Si bien algunos medios anticipan la posibilidad de un “Súper El Niño”, Saldivar advierte que los datos actuales no respaldan esa categoría con certeza. La NOAA estima un 61% de probabilidad de que ocurra El Niño, pero solo un 25% de que sea fuerte a muy fuerte.

«Existe un potencial real para que se produzca el fenómeno de El Niño más intenso en 140 años”, aseguró a The Washington Post Paul Roundy, profesor de ciencias atmosféricas en la Universidad Estatal de Nueva York en Albany.

Los modelos actuales apuntan a un evento de intensidad moderada a fuerte, sin alcanzar aún la magnitud de los episodios históricos de 1997-98 o 2015-16. Será necesario esperar hasta junio, cuando los modelos superen la llamada barrera de predictibilidad, para contar con estimaciones más sólidas.

La intensificación de El Niño genera un aumento de la energía en la atmósfera, lo que se traduce en fenómenos meteorológicos más severos y duraderos. Saldivar indica que, a partir de la primavera de 2026, se consolidará una señal húmeda en el noreste argentino, con anomalías de precipitación superiores a 100 mm en Misiones. Durante el verano 2026-2027, el núcleo lluvioso cubrirá Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y el noroeste bonaerense, con excesos de 60 mm o más en todo el trimestre.

 

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