A unos 30 kilómetros de la ciudad de Villa Ángela, en la zona de Colonia El Caburé, una importante inversión privada impulsa una de las producciones avícolas más relevantes del sudoeste chaqueño. Allí funciona la granja de la firma Ovoagro y El Caburé, dedicada a la producción de huevos para consumo, que actualmente cuenta con unas 55.000 gallinas en producción y proyecta casi duplicar esa capacidad en el corto plazo.
El titular de la empresa, el ingeniero agrónomo Luigi Lupi, explicó que la actividad se encuentra en plena etapa de expansión y que en las próximas semanas incorporarán nuevas aves, mientras continúan realizando obras de infraestructura para aumentar la capacidad productiva.
«Hoy estamos produciendo con aproximadamente 55.000 pollas y la idea es seguir creciendo. Nuestro objetivo es llegar a las 100.000 antes de fin de año», señaló.
Producción diaria y abastecimiento en toda la provincia
Lupi detalló que la granja cuenta con planta propia de elaboración de alimento balanceado, donde diariamente se prepara la alimentación de las aves. Además, se realizan tareas permanentes de recolección, clasificación y embalado de huevos, junto con el manejo del guano y el mantenimiento de las instalaciones.
Actualmente, la producción abastece el mercado interno chaqueño, llegando a localidades como Villa Ángela, Presidencia Roque Sáenz Peña, Tres Isletas, Juan José Castelli y Pampa del Infierno. A partir de agosto o septiembre, la empresa proyecta ampliar su distribución hacia Coronel Du Graty, Charata, General Pinedo y Las Breñas, reforzando además el abastecimiento en Villa Ángela.
«Es una producción intensiva que requiere trabajo todos los días. Las aves comen y toman agua diariamente, por eso la actividad no se detiene nunca», remarcó.

Importante inversión privada
Las pollas utilizadas provienen de la provincia de Entre Ríos e ingresan a la granja con 16 semanas de vida. Comienzan la postura alrededor de las 19 semanas y mantienen su ciclo productivo hasta aproximadamente las 110 o 120 semanas.
Respecto a la inversión, Lupi explicó que cada ave representa una importante erogación en equipamiento e infraestructura.
«La inversión en jaulas ronda entre 7 y 10 dólares por polla; la compra de cada ave representa otros 6 o 7 dólares y a eso se suma la infraestructura del galpón, ventilación y demás instalaciones», indicó.

El camino rural, la principal dificultad
Si bien destacó el crecimiento del emprendimiento, Lupi reconoció que el mayor obstáculo sigue siendo el acceso al establecimiento.
El productor explicó que las lluvias generan serias complicaciones para el ingreso y egreso de camiones con insumos y de los vehículos que transportan la producción, además del traslado diario del personal.
«Estamos gestionando junto al Gobierno provincial y autoridades locales el enripiado del acceso. Es nuestra principal limitante porque el movimiento es permanente y muchas veces debemos salir igual, aun con caminos en malas condiciones, para no incumplir con nuestros clientes», expresó.
Generación de empleo
La granja genera actualmente 10 puestos de trabajo directos y más de una decena de empleos indirectos. En jornadas especiales, como la llegada de nuevas aves o las cargas de producción, llegan a trabajar hasta 40 personas.
«Es una actividad que demanda mucha mano de obra y la perspectiva es seguir generando empleo de calidad a medida que continuemos creciendo», sostuvo.
Una producción con futuro para el Chaco
Finalmente, Lupi destacó el potencial que tiene la actividad avícola en la provincia y alentó a otros productores a diversificar la producción.
«Existe el mito de que en el norte solamente se puede sembrar o criar ganado, pero esta producción demuestra que hay otras alternativas que funcionan muy bien. Hay mucho camino por recorrer y quienes quieran conocer más sobre esta actividad pueden acercarse porque estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia», concluyó.



