El productor Julio Cittadini impulsa “Burros Patagones”, una iniciativa que ya realizó una prueba piloto, prepara degustaciones y apunta a comercializar carne de burro como opción más económica que la vacuna. Aseguran que tiene buen sabor, es nutritiva y se adapta a las condiciones de la Patagonia.
La producción de carne de burro comienza a abrirse paso en la Patagonia como alternativa frente a la crisis de la ganadería ovina y las dificultades para la cría de vacunos en zonas áridas. El proyecto, denominado Burros Patagones, ya inició su etapa piloto y busca obtener habilitaciones para su comercialización a mayor escala.
“Esta idea nace de un problema estructural que estamos teniendo en toda la Patagonia con la crianza del ovino, que por la acción de depredadores se ha tenido que dejar en muchísimas zonas”, explicó Julio Cittadini, impulsor del proyecto.
Según detalló, las condiciones climáticas y geográficas del sur argentino hacen que el burro sea un animal más adaptable que el ganado tradicional. “Como la Patagonia, por sus condiciones desérticas, no es apta en muchos casos para la producción de vacunos, surgió esta posibilidad de producir burros, que se adaptan perfectamente a la zona de estepa”, señaló.
El proyecto ya comenzó con un grupo de animales y avanza en la obtención de habilitaciones sanitarias y comerciales. En ese marco, se autorizó una prueba piloto con faena limitada y venta al público. “Se hizo un faenamiento de algunos animales y la puesta en mostrador como prueba piloto. Además, se va a realizar una degustación en un restaurante muy conocido de la zona”, explicó Cittadini.
Sin polémica y con controles sanitarios
El impulsor del proyecto también aclaró que, pese a versiones difundidas en algunos medios, no existe rechazo local a la iniciativa. “Se generó una supuesta polémica con organizaciones que rechazan este tema, pero eso es absolutamente falso. No tenemos ningún tipo de controversia”, afirmó.
Además, explicó que la producción se realiza bajo controles sanitarios. “El burro es un animal doméstico y se está trabajando en forma absolutamente controlada por Senasa”, indicó.

