El Dr. Víctor Hugo Ramírez, profesional del hospital de Quitilipi, realizó una fuerte denuncia pública a través de sus redes sociales sobre situaciones que calificó como “humillantes e injustas” que atraviesan estudiantes de la carrera de Medicina en la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS), con sede en Presidencia Roque Sáenz Peña.
Según relató, su hijo —alumno de la Facultad de Medicina— fue víctima de presuntas irregularidades en evaluaciones académicas, lo que motivó su exposición pública. Tras la difusión de un video explicando la situación, Ramírez aseguró haber recibido numerosos mensajes de padres y estudiantes que manifestaron atravesar experiencias similares.
“Estoy sorprendido por la cantidad de chicos que sufren estas humillaciones. Muchos abandonaron la carrera, otros están con tratamiento psicológico o psiquiátrico”, expresó el profesional.
El médico sostuvo que existiría un grupo reducido de docentes y jefes de cátedra que ejercerían prácticas de maltrato hacia los alumnos. En ese sentido, denunció decisiones arbitrarias en mesas de examen y falta de respuestas institucionales ante reclamos formales.
Entre los hechos mencionados, Ramírez señaló que su hijo habría sido inscripto a una mesa de examen sin su consentimiento, lo que derivó en una instancia evaluativa posterior considerada como “castigo”. También denunció irregularidades en un examen oral desaprobado por falta de registro escrito por parte del docente evaluador.
Asimismo, indicó que mantuvo una reunión con el director de la carrera, Dr. Bolaño, sin obtener, según su testimonio, una respuesta satisfactoria ni señales de preocupación institucional por la situación planteada.
“No vi ninguna intención de proteger a los alumnos. Todo parece quedar en palabras”, afirmó.
El profesional también mencionó que su hijo presentó una nota formal solicitando revisión del examen, la cual —según indicó— fue respondida fuera de los plazos correspondientes.
Ante este panorama, Ramírez manifestó que evalúa junto a su hijo iniciar acciones legales y no descartó una medida extrema como una huelga de hambre frente a la Facultad de Medicina si no obtiene respuestas concretas.
“La universidad es de los alumnos y de la comunidad, no de los profesores. No se puede permitir una pedagogía de la humillación”, sostuvo.
Finalmente, anunció que continuará informando públicamente los pasos que adoptará y convocó a quienes atraviesen situaciones similares a acompañar el reclamo.

