Un numeroso grupo de vecinos del barrio Mocoví de la ciudad de Villa Ángela decidió reunirse y hacer pública una grave situación que vienen atravesando desde hace meses —e incluso más de un año en algunos casos— relacionada con el servicio de agua potable.
Según manifestaron, el agua que llega a sus domicilios a través de la red de SAMEEP es intomable, inconsumible y presuntamente contaminada. Los vecinos aseguran que el agua presenta olor nauseabundo, color oscuro o verdoso y residuos visibles, lo que la vuelve inutilizable no solo para beber, sino también para cocinar, higienizarse o limpiar.
Alba Gauna, vecina del barrio, explicó que son 183 familias las que viven en ese sector de la ciudad, además de viviendas particulares ubicadas frente al barrio, todas afectadas por la misma problemática. “El agua no cumple con ninguna de las características básicas que debería tener: no es incolora, no es inodora ni insípida. Está podrida”, expresó.
La preocupación principal pasa por la salud de los vecinos, ya que aseguran que muchas personas —incluidos niños, adultos mayores y adultos— padecen cuadros reiterados de gastroenteritis, que se repiten semana tras semana. “Vamos al médico y nos dicen que es el agua”, relataron, remarcando la falta de un seguimiento sanitario más profundo.
Otra de las vecinas, Verónica, señaló que el problema se arrastra desde el año pasado y que, pese a reclamos individuales y colectivos, no hubo soluciones concretas. “El agua tiene olor a materia fecal, viene con larvas, gusanos de distintos colores. No sirve ni para limpiar”, afirmó. Muchos vecinos se ven obligados a comprar bidones de agua o recurrir a perforaciones, lo que representa un gasto extra, pese a que continúan pagando regularmente el servicio de SAMEEP.
Los vecinos también cuestionaron un reciente comunicado de la empresa donde se afirma que el agua es apta para consumo. “Los análisis se hacen en los tanques de SAMEEP, no en la red que llega a nuestras casas. El problema está claramente en la red”, señalaron.
Algunos testimonios reflejan situaciones extremas: vecinos que hace un año no reciben agua por red, otros que deben vaciar y limpiar constantemente sus tanques por la suciedad del agua, y varios que aseguran percibir olor a cloaca incluso dentro de sus viviendas.
Además del agua, los vecinos aprovecharon la convocatoria para visibilizar otras problemáticas del barrio, como la falta de mantenimiento de espacios verdes, malezas, basura, presencia de animales sueltos, ausencia de iluminación, problemas de desagüe, falta de presión de agua y la eliminación de juegos infantiles del único espacio verde del barrio.
Ante la falta de respuestas, los vecinos evalúan conformar una comisión vecinal para fortalecer el reclamo y exigir soluciones urgentes tanto a SAMEEP como al Municipio. “No pedimos nada extraordinario, pedimos agua potable, un derecho básico”, remarcaron.
La situación del barrio Mocoví se suma a reclamos similares en otros sectores de Villa Ángela, lo que evidencia una problemática más amplia que, según los vecinos, requiere intervención inmediata de las autoridades competentes.

