Un camión con acoplado quedó parcialmente hundido en el asfalto en la intersección de avenida Kennedy y Boulevard San Martín, uno de los cruces más transitados de Villa Ángela. El hecho no solo generó demoras y preocupación entre automovilistas, sino que volvió a exponer las serias falencias en el mantenimiento urbano y la ejecución de obras públicas en la ciudad.
Lo ocurrido resulta aún más grave si se tiene en cuenta que en ese mismo sector el municipio había realizado trabajos de reparación de baches y había dado la obra por concluida. Sin embargo, la carpeta asfáltica no resistió el paso de un vehículo de gran porte y terminó cediendo, dejando al descubierto una base evidentemente frágil y mal consolidada.
Vecinos de la zona cuestionaron la calidad de los materiales utilizados y la falta de controles técnicos antes de habilitar la calzada al tránsito pesado. “Esto no es una calle secundaria, es una avenida. Si el asfalto se hunde así, el riesgo para motos, autos y colectivos es enorme”, expresaron.
La principal preocupación ahora es el estado en el que quedará la calzada una vez retirado el camión, ya que el peso del rodado pudo haber provocado daños estructurales que no se solucionan con un simple parche. Temen que, como ha ocurrido en otros puntos de la ciudad, los pozos vuelvan a aparecer a los pocos días, profundizando el deterioro y el peligro para quienes circulan.
Este episodio no puede considerarse un hecho aislado, sino una consecuencia directa de la falta de planificación, control y mantenimiento dentro del ejido municipal. Mientras se anuncian obras, la realidad en la calle muestra arreglos precarios que no resisten el uso cotidiano.

