Una vecina de la ciudad se presentó en el Concejo Municipal para exponer un reclamo tras constatar la tala total de dos árboles de jacarandá ubicados en el frente de la vivienda de su madre, mientras la propiedad se encontraba alquilada.
Según relató, la familia se había ausentado de la ciudad y, al regresar en el mes de noviembre, advirtieron que los árboles —de aproximadamente 20 años— habían sido cortados prácticamente desde la base, dejando apenas unos centímetros del tronco.
Ante la situación, la vecina indicó que realizó consultas en distintas áreas municipales, como Medio Ambiente y Servicios Públicos, aunque no obtuvo respuestas sobre quién autorizó o ejecutó la intervención.
Además, señaló que tras dialogar con vecinos de la zona, varios coincidieron en que habría sido un camión municipal el que realizó la poda, incluso con corte de calle y retiro de las ramas.
“Nos resulta muy extraño que nadie sepa nada. Cuando uno necesita autorización para intervenir un árbol, debe realizar numerosos trámites, pero en este caso se hizo sin aviso ni explicación”, expresó durante su intervención.
La mujer también destacó el valor afectivo de los ejemplares, ya que habían sido plantados por su madre con el objetivo de brindar sombra al hogar. Asimismo, remarcó que los árboles no habrían generado daños en la vereda ni estructuras.
El reclamo fue puesto a consideración de los concejales, quienes se comprometieron a gestionar información y evaluar el caso, con el objetivo de esclarecer lo sucedido.
La vecina, por su parte, remarcó que más allá del daño ya ocasionado, busca obtener respuestas claras sobre la intervención realizada y los criterios utilizados para llevarla adelante.

