La firma Emilio Alal S.A.C.I.F.I., una PyME argentina con más de 100 años de trayectoria industrial, confirmó este 25 de enero de 2026 el cierre definitivo de sus plantas productivas de hilados y telas en las ciudades de Goya (Corrientes) y Villa Ángela (Chaco).
La empresa explicó que la decisión fue tomada luego de un extenso proceso de análisis y tras haber agotado todas las instancias posibles para sostener la actividad, en un contexto económico y comercial que calificaron como “adverso e inviable para la continuidad de las operaciones”.

Entre los principales factores que motivaron el cierre, la compañía enumeró:
La apertura indiscriminada de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir, incluyendo ropa usada.
La caída del poder adquisitivo y de la demanda interna.
Altos costos financieros, laborales y energéticos.
Elevada carga impositiva.
Atraso cambiario.
El deterioro reciente de la cadena de comercialización y cobranzas del sector textil, que afectó el flujo financiero de la empresa.
Desde la firma señalaron que, pese a haber realizado inversiones recientes para producir telas con mayor valor agregado y mantener estándares de calidad internacionales que les permitieron exportar a países del continente, no lograron revertir el escenario crítico.
“La decisión no responde a una falta de compromiso, sino a una crisis que atraviesa la mayoría de las industrias manufactureras y especialmente el sector textil, que vive el momento más complejo de su historia”, expresa el comunicado oficial.
Asimismo, la empresa manifestó su profundo pesar por el impacto social de la medida y agradeció especialmente a sus trabajadores:
“Nuestros empleados fueron el pilar fundamental de estas fábricas. A ellos, a nuestros proveedores y a la comunidad, les expresamos nuestro más sincero agradecimiento por el acompañamiento durante tantos años”.
Finalmente, Emilio Alal S.A.C.I.F.I. reafirmó su convicción sobre la importancia de la industria nacional y expresó su deseo de que, a través del diálogo democrático, puedan generarse en el futuro condiciones económicas que permitan la recuperación del entramado productivo y del empleo.
El cierre de la planta en Villa Ángela representa un fuerte golpe para el sector industrial local y genera preocupación por la pérdida de puestos de trabajo en la región.

