Orgullo chaqueño en Santa Fe: la familia Ostertag produce quesos artesanales bajo la marca “Santa Sylvina Lácteos”

Ene 4, 2026

Desde el corazón del Chaco profundo hasta las cuencas lecheras santafesinas, la historia de la familia Ostertag es un claro ejemplo de trabajo, sacrificio y raíces que no se olvidan.

Oriundos de Campo del Banco, zona Las Tablas (Escuela N° 344), en el año 2008 Don Alfredo Ostertag y Norma Mendoza, junto a sus hijos Juana, Pedro, Romina, Claudio y Alfredo, tomaron la difícil decisión de emigrar hacia la provincia de Santa Fe en busca de nuevas oportunidades laborales.
Los primeros en dar el paso fueron Pedro y Claudio, quienes comenzaron a trabajar en un tambo de la localidad de Pilar. Con el correr de los meses, se sumaron Don Alfredo y Norma, estableciéndose definitivamente en la zona rural de Santa Clara de Buena Vista.

Con el tiempo, Claudio formó su propia familia y allí surge una oportunidad clave: su suegro, Don Agustín Luna, era maestro quesero. A partir de ese conocimiento, Claudio, junto a sus hermanos Pedro y Alfredo, le propusieron instalar una pequeña fábrica de quesos como alternativa laboral, inicialmente a modo de prueba.

El proyecto fue creciendo, afianzándose con esfuerzo y dedicación diaria. Finalmente, lograron formalizar la producción e inscribirse en ASSAL, dando origen a la marca “Santa Sylvina Lácteos”, elaborada por Claudio Ostertag, un nombre que honra sus raíces chaqueñas.

Actualmente, la producción no deja de expandirse y la distribución ya alcanza a diversos pueblos y ciudades de Santa Fe, con una excelente aceptación del público. Próximamente, los productos llegarán a Santa Sylvina, donde se realizará una degustación en la localidad, cerrando un círculo cargado de emoción y pertenencia.

Claudio Ostertag expresó:
“Es un proyecto chico, pero con objetivos de crecer año a año. Hoy trabajamos con una capacidad de 15.000 litros de leche, que es lo que permite la olla, elaborando tres días a la semana en la producción y terminación del queso y sus derivados”.

Entre los productos que elaboran se destacan el queso cremoso tradicional y una variedad especial saborizada Epice, que incluye ajo y pimienta negra molida, logrando un sabor distintivo.

La historia de Santa Sylvina Lácteos es la de muchas familias chaqueñas que, sin olvidar su origen, llevan su cultura del trabajo a otras provincias, demostrando que con esfuerzo, conocimiento y unión familiar, los sueños pueden transformarse en realidades productivas.

Con información de José Kulawczyk